Arcano III – La emperatriz.
Un arcano que representa a la madre o a una mujer muy importante, la esposa, una jefa, etc. Es la misma mujer coronada de 12 estrellas de la cual habla el Apocalipsis. Esas doce estrellas se corresponden con los 12 signos zodiacales y su disposición en nuestra carta natal. Son los mismos apóstoles de Cristo y en muchas láminas de otros tarots la emperatriz aparece embarazada. Es la carta de la ideación y la creación interior, la gestación de ideas. El axioma nos dice: “Tejiendo está tu telar, telas para tu uso y telas que no has de usar.” El telar de la vida en el cual estamos todos relacionados a manera de nodos. Es la energía de la Diosa en nosotros construyendo nuestra vestidura interna, la cual consiste en una comunión de dos fuerzas triples: la triada divina y la triada humana, lo cual forma la estrella de seis puntas. Esa conjunción ocurre cuando nos vamos dando cuenta de la presencia del maestro interno en nosotros y la vivencia que tiene la personalidad de su fuerza superior, entonces ahí se va construyendo, además de la piel de oro, la personalidad solar.
La presencia de la luna como fuerza femenina y mágica nos indica la necesidad de conectarnos con las fuerzas misteriosas de la naturaleza, porque un mago vive en comunión con el misterio. En el hombre indica también una aspecto de su alma femenina. La letra hebrea guimel significa camello y plenitud. Tiene que ver con el chakra laríngeo, con la fuerza del verbo creador. El mantra de este arcano es la G en forma gutural, GA, GUE, GUI, GO, GU.
El lado negativo de este arcano nos habla de una fuerza controladora y opresiva que no deja lugar a la independencia, una madre negativa y demasiado absorbente. Positivamente es producción material y espiritual.
El símbolo mágico a la derecha, en la parte superior, refiere a la Madre Naturaleza y a la sanación. Se trabaja en meditación para conectarse con duendes y hadas.

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